Marca personal, ¿crees que no la tienes?

Toda la vida siendo nosotros mismos y aún no terminamos de conocernos, parece ilógico ¿verdad?

Nada más allá de la realidad, es algo bastante común. Simplemente nos limitamos a nutrirnos de diferentes experiencias que van surgiendo a lo largo de la vida y en las que decidimos elegir un camino u otro. Entonces, como no puede ser de otra manera, las decisiones y acciones que llevemos a cabo ya nos están definiendo como persona.

Pues bien, una gran parte de estas determinaciones formarán parte de lo que se conoce como «marca personal» y si piensas que tú no la tienes, déjame decirte que te equivocas. El entorno tecnológico al que pertenecemos ha dado paso a que todo lo que hagamos deje rastro, y eso también forma parte de la marca personal.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre los que dicen tenerla y aquellos que no? Ambos tienen marca personal, pero los segundos no la controlan: No saben cómo puede afectarles lo que están publicando en sus redes, qué se dice de ellos en internet o si están transmitiendo una imagen completamente distinta a la que desean.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es la marca personal?

La marca personal podría definirse como aquello que transmitimos a los demás y con lo que estos se quedan de nosotros. Es decir, es la huella que dejamos en otras personas y que estará compuesta por la apariencia física, acciones y decisiones, impresiones y la forma en la que nos diferenciemos del resto.

Para empezar a construir tu marca es importante que tengas en mente un esquema inicial que te ayude a saber cómo trabajarla y a dónde quieres dirigirte, puedes empezar por el que te planteo a continuación:

  1. Conócete a ti mismo: Aunque habrá aspectos que ya tengas claro, intenta profundizar lo máximo posible. Hazte preguntas como: ¿cuáles son tus fortalezas y debilidades? Haz un DAFO sobre ti, ¿cómo te definiría tu entorno?, ¿qué cualidades destacarían de ti?, ¿qué te apasiona?, ¿cuales son tus valores?, ¿qué destacarías de tu personalidad?, ¿cómo enfrentas los problemas?, ¿dónde te ves en un futuro y cómo llegarías hasta allí?
  2. Crea una estrategia: Define dónde quieres llegar con tu marca personal y cómo vas a hacerlo. Ten siempre muy presente el «por qué» te has lanzado a llevar a cabo esta idea. Traza tu propuesta de valor y unos objetivos que sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo de tiempo determinado (concepto SMART en inglés). Por último, determina el público al que te diriges.
  3. Visibilízate: Da a conocer aquello en lo que has estado trabajando a través de tu web, blog, redes sociales, tu entorno cercano para que así llegue al público que has definido antes.

Crear tu marca personal no es algo que vayas a construir de un día a otro. Es más, yo aún estoy en ello y seguramente me quede un largo camino por recorrer. Por eso y porque puede resultarte abrumador quiero recordarte que, como se suele decir: «La paciencia es la madre de la ciencia».

Habrá cosas que hagas bien y quieras mantenerlas para seguir mejorándolas, pero también tendrás fallos, como todos, y eso también forma parte de tu marca personal, de tu aprendizaje y de cómo mejorarás la actitud con la que te enfrentes a los fracasos.

La actitud es, por tanto, fundamental no solo para tu día a día sino también para desarrollarte como profesional. En este momento, quiero hacer referencia al término que Luis Parra Puig (fundador y CEO de Strategyco) acuñó, denominado «emprenditud».

La emprenditud se define como: Inclinación positiva a la acción basada en un gusto por estar al frente y determinar el curso de los acontecimientos de manera positiva.

Básicamente se trata de emprender cualquier situación que para ti suponga un desafío, de manera activa y con firmeza. La emprenditud es una filosofía compuesta por la capacidad del “querer hacer”: Querer conocer tu entorno y saber qué pasa en él, analizar los cambios y cómo enfrentarte a ellos, contemplar todos los escenarios posibles y las soluciones que plantearías a ellos a través de la anticipación y por último la capacidad de crecer e innovar.

No obstante, a la hora de construir tu marca personal es aconsejable que tengas en cuenta que no todo vale y que hay ciertos aspectos que es mejor evitar.

Qué no hacer para crear tu marca personal

marca personal errores 1
marca personal errores 2

Finalmente, tu marca personal se compondrá de las pequeñas cosas que realices cada día hasta alcanzar tu meta final. Es muy importante que seas constante, te actualices y sobre todo, que comiences a trabajar tu confianza, pues tu mensaje será tan creíble como la seguridad que transmitas al comunicarlo.

Ya sabes, hora de ponerse manos a la obra. Empieza a trabajar en ti y en tu marca personal porque nada te representará mejor que lo que tú mismo has creado.

¡Y visibilízalo!

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Toda la vida siendo nosotros mismos y aún no terminamos de conocernos, parece ilógico ¿verdad?

Nada más allá de la realidad, es algo bastante común. Simplemente nos limitamos a nutrirnos de diferentes experiencias que van surgiendo a lo largo de la vida y en las que decidimos elegir un camino u otro. Entonces, como no puede ser de otra manera, las decisiones y acciones que llevemos a cabo ya nos están definiendo como persona.

Pues bien, una gran parte de estas determinaciones formarán parte de lo que se conoce como «marca personal» y si piensas que tú no la tienes, déjame decirte que te equivocas. El entorno tecnológico al que pertenecemos ha dado paso a que todo lo que hagamos deje rastro, y eso también forma parte de la marca personal.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre los que dicen tenerla y aquellos que no? Ambos tienen marca personal, pero los segundos no la controlan: No saben cómo puede afectarles lo que están publicando en sus redes, qué se dice de ellos en internet o si están transmitiendo una imagen completamente distinta a la que desean.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es la marca personal?

La marca personal podría definirse como aquello que transmitimos a los demás y con lo que éstos se quedan con nosotros. Es decir, es la huella que dejamos en otras personas y que estará compuesta por la apariencia física, acciones y decisiones, impresiones y la forma en la que nos diferenciemos del resto.

Para empezar a construir tu marca es importante que tengas en mente un esquema inicial que te ayude a saber cómo trabajarla y a dónde quieres dirigirte, puedes empezar por el que te planteo a continuación:

  1. Conócete a ti mismo: Aunque habrá aspectos que ya tengas claro, intenta profundizar lo máximo posible. Hazte preguntas como: ¿cuáles son tus fortalezas y debilidades? Haz un dafo sobre ti, ¿cómo te definiría tu entorno?, ¿qué cualidades destacarían de ti?, ¿qué te apasiona?, ¿cuales son tus valores?, ¿qué destacarías de tu personalidad?, ¿cómo enfrentas los problemas?, ¿dónde te ves en un futuro y cómo llegarías hasta allí?
  2. Crea una estrategia: Define dónde quieres llegar con tu marca personal y cómo vas a hacerlo. Ten siempre muy presente el «por qué» te has lanzado a llevar a cabo esta idea. Traza tu propuesta de valor y unos objetivos que sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo de tiempo determinado (concepto SMART en inglés). Por último, determina el público al que te diriges.
  3. Visibilízate: Da a conocer aquello en lo que has estado trabajando a través de tu web, blog, redes sociales, tu entorno cercano para que así llegue al público que has definido antes.

Crear tu marca personal no es algo que vayas a construir de un día a otro. Es más, yo aún estoy en ello y seguramente me quede un largo camino por recorrer. Por eso y porque puede resultarte abrumador quiero recordarte que, como se suele decir: «La paciencia es la madre de la ciencia».

Habrá cosas que hagas bien y quieras mantenerlas para seguir mejorándolas, pero también tendrás fallos, como todos, y eso también forma parte de tu marca personal, de tu aprendizaje y de cómo mejorarás la actitud con la que te enfrentes a los fracasos.

La actitud es, por tanto, fundamental no solo para tu día a día sino también para desarrollarte como profesional. En este momento, quiero hacer referencia al término que Luis Parra Puig (fundador y CEO de Strategyco) acuñó, denominado «emprenditud».

La emprenditud se define como: Inclinación positiva a la acción basada en un gusto por estar al frente y determinar el curso de los acontecimientos de manera positiva.

Básicamente se trata de emprender cualquier situación que para ti suponga un desafío, de manera activa y con firmeza. La emprenditud es una filosofía compuesta por la capacidad del “querer hacer”: Querer conocer tu entorno y saber qué pasa en él, analizar los cambios y cómo enfrentarte a ellos, contemplar todos los escenarios posibles y las soluciones que plantearías a ellos a través de la anticipación y por último la capacidad de crecer e innovar.

No obstante, a la hora de construir tu marca personal es aconsejable que tengas en cuenta que no todo vale y que hay ciertos aspectos que es mejor evitar:

Qué no hacer para crear tu marca personal

marca personal errores 1
marca personal errores 2

Finalmente, tu marca personal se compondrá de las pequeñas cosas que realices cada día hasta alcanzar tu meta final. Es muy importante que seas constante, te actualices y sobre todo, que comiences a trabajar tu confianza, pues tu mensaje será tan creíble como la seguridad que transmitas al comunicarlo.

Ya sabes, hora de ponerse manos a la obra. Empieza a trabajar en ti y en tu marca personal porque nada te representará mejor que lo que tú mismo has creado.

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